Magia de otro mundo: sobre El Silbador de Ondjaki

Magia de otro mundo.

Un intenso lirismo colorea las páginas de una novela encantadora que celebra el erotismo, la vida sin lujos pero digna, la ceremonia de la siesta, el poder de los sueños, la murmuración vecinal, la naturaleza exuberante; y que contiene qué nombres: Ko-Timablo, el sepulturero; dona Mamán; KeMunuMunu, el viajante; Dissoxi, un misterio en forma de mujer. La prosa es suave y colorida, con una cierta solemnidad que ya no es occidental. Puede compararse el libro con un diamante: un objeto raro, valioso, bello, que aviva la imaginación de las gentes. Una magnífica idea fue traerlo al castellano. “Al final-dice Ondjaki- la música es el único sonido humano parecido al silencio”.

Guillermo Belcore, Suplemento de Cultura del diario La Prensa.